Antiguos Monumentos del Séptimo Arte

CINE CHAPULTEPEC

CINE CHAPULTEPEC

LUIS BUÑUEL Y EL ELENCO DE "LOS OLVIDADOS" EN LAS OFICINAS DEL CINE CHAPULTEPEC

Fue el primer cine en construirse sobre el paseo de la Reforma e inaugurado el 24 de agosto de 1944 con la película “El Corsario Negro” que dirigió Chano Urueta y que protagonizaron Pedro Armendáriz, June Marlowe y María Luisa Zea. Las crónicas cinematográficas de la época consignan que “la recia y noble presencia de Pedro Armendáriz y un clima de aventura clásica surgida de la imaginación de Emilio Salgari conforman El Corsario Negro, la historia de un pirata del siglo XVIII que declara una guerra sin tregua a la injusticia de un cruel gobernador de Maracaibo, y que en el curso de su lucha encuentra el amor de una bella doncella”.El cine Chapultepec fue uno de los más representativos de la década de los 40. Nadie especulaba sobre la amplitud que parecía infinita gracias al juego de niveles del vestíbulo del Chapultepec. La visita a este palacio cinematográfico significaba una experiencia única para el espectador. En el edificio que albergaba a la sala de cine fue donde Alfonso Mejía y Roberto Cobo realizaron el casting para la película “Los olvidados” pues Luis Buñuel tenía sus oficinas en el segundo piso de este inmueble. El cine Chapultepec se demolió para dar paso a la construcción de la Torre Mayor, el rascacielos de mayor altura en la República Mexicana. Con la desaparición del cine Chapultepec se perdió un monumento histórico de la memoria colectiva de la sociedad mexicana. Hugo Lara Chávez, en su libro “UNA CIUDAD INVENTADA POR EL CINE”, explica que: “El edificio más alto de la ciudad de México, la Torre Reforma, se erigió sobre los terrenos de un viejo cine, el Chapultepec, que a su vez fue construido dentro del perímetro de unos estudios cinematográficos que tenían ese mismo nombre. El tiempo ha hecho olvidar ese relevo de edificaciones que pudiera ser visto como la transformación natural de los espacios urbanos en nombre de la modernidad, pero también como una huella del desmantelamiento que la cinematografía

VISTA AEREA DEL CINE CHAPULTEPEC

mexicana ha sufrido a lo largo de las últimas décadas.En la imagen se promociona la película “A volar joven” protagonizada por Mario Moreno dirigida por Miguel M. Delgado y estrenada en 1947. De las cintas de Cantinflas, la de “El Bombero Atómico” y su estreno el año de 1953 se desprende una anécdota que reveló en aquella época la doble vida del astro Pedro Infante. De escapada pasional con la adolescente Lupita Torrentera en Acapulco, el “Ídolo de Guamúchil” decide regresar a la ciudad de México en su frágil avioneta para llegar a una de las funciones, recuérdese el clásico “tarde, moda y noche” de “El Bombero Atómico” en el cineChapultepec. La fuga amorosa se torna en tragedia cuando en pleno vuelo Pedrito pierde el rumbo. El combustible se acaba y una tormenta le impide el contacto visual con la tierra. Cuando trata de aterrizar en una carretera que parece salvarlos del accidente, un camión que la recorre entre los límites del Estado de México y de Michoacán se lo impide. De ahí al escándalo y a la famosa placa de vitalium en la cabeza, no hubo más que un paso. En la casa de la calle de Rébsamen, Maria Luisa León, la esposa de Pedro Infante recibe la infausta doble trágica noticia.

CINE ENCANTO

CINE ENCANTO

Fachadas gigantes, calles pequeñas. Hazaña estética de Francisco Serrano, personaje muy importante de la cultura arquitectónica mexicana, inaugurado el 5 de mayo de 1937 en la colonia San Rafael, en la calle de Serapio Rendón. En su época era el único cine donde se podía ver una película por la módica cantidad de tres pesos. Uno de sus atractivos era el saturado manejo de la iluminación, que hacía de él una deslumbrante visión nocturna. El maestro Jorge Ayala Blanco recuerda sus fugas adolescentes: “Recuerdo el cine Encanto, que era tan alto que había luneta y, más arriba, estaba el anfiteatro, y después la galería, y luego otra cosa que se llamaba segundos. Una sala totalmente vertical. Y a los 14 años de edad, cuando tienes todas las películas prohibidas, los segundos era el únicolugar donde se podía ver cine en México por tres pesos. Veías el cine inclinado. Algo pavoroso. Como ir a Bellas Artes y ver desde el tercer piso las nucas de los actores. El

INTERIOR DEL CINE ENCANTO

Encanto, con sus columnas interiores que sostenían la galería, no aguantó un movimiento telúrico.” Efectivamente en 1957 debido a un sismo, sufrió graves daños por lo que posteriormente fue demolido. El crítico de cine e historiador Gustavo García, en un artículo denominado “Adiós al Olimpia” describe la experiencia de ver cine en un gran monumento fílmico: “Para los años sesenta, el país tenía como norma el palacio cinematográfico, orgullo de la ciudad capital, muchas veces dotado de pantalla y equipo para Panavisión 70 mm, y podía ir de los delirios orientales a la funcionalidad minimalista en dimensionescolosales.”

CINE HIPODROMO

CINE HIPODROMO

Se inauguró el 11 de abril de 1936 con alrededor de 2 mil butacas en la calle de Progreso número 4 en el tradicional barrio de Tacubaya. Originalmente se llamó Cine Ermita. En la sala de proyección resaltan los detalles ornamentales y de iluminación donde figuras humanas estilizadas generan, por medio de distintos planos, una ambientación sugerente en claroscuro, que enmarca la pantalla. Pionero en las propuestas de usos múltiples, el edificio Ermita y su posteriormente llamado cine Hipódromo permanecen como prototipo del desarrollo urbano arquitectónico del movimiento moderno del siglo XX. Construido por el arquitecto Juan Segura, en su concepción y como impacto urbano, es considerado un hito de la arquitectura de la época. El interior de la sala, epítome del “art déco” mexicano, nos muestra una calidad en el diseño de los espacios interiores de los cines, lo que ha sido calificado como la impecable armonía Art déco. Injustamente cerrado por la

DESPLEGADO EN UN DIARIO DE CIRCULACION NACIONAL

inquina de sus administradores y dueños, innecesariamente convertido en un “elefante blanco”, su reapertura como sala de exhibición significaría ofrecer una cómoda y “moderna” sala cinematográfica a los públicos de los sectores de Tacubaya, las colonias San Miguel Chapultepec, Escandón y Condesa. Sin embargo, actualmente Tacubaya ya no es una zona eminentemente habitacional ni segura. El cine Hipódromo fue inaugurado el 11 de abril de 1936 con la exhibición de la película alemana “Las Quiero a Todas”, donde el tenor y actor polaco Jean Kiepura canta fragmentos de la opera Rigoleto. De “J’amime toutes les femmes”, su título original, dirigida por Carl Lemac, el diario español “La Vanguardia” fechado en Madrid el sábado 21 de diciembre de 1935 nos brinda una sinopsis: “Se trata del desdoblamiento de un personaje o dicho con más precisión y exactitud, de un personaje que interpreta dos papeles totalmente opuestos. Puede juzgar el lector el cúmulo de equívocos y quidproquos a que ello puede dar lugar”

VISTA PANORAMICA DEL CONJUNTO ERMITA

CINE LATINO

Su construcción, en el número 296 del Paseo de la Reforma, se inicio a partir de 1942 pero se inauguró hasta el 28 de abril de 1960. El proyecto estuvo a cargo de cargo de los arquitectos Gabriel Romero, Carlos Vergara y Guillermo Salazar con un esquema de pórtico, vestíbulo a doble altura y sala de proyección con capacidad para cerca de 2 500 espectadores.
Aunque más austero en su decoración, contaba con un mural alusivo a la cultura latinoamericana de enormes proporciones en la zona del vestíbulo principal, obra del artista Octavio Ríos.
*** En la imagen se publicita la película “Espejismo” (Mirage) de 1965 dirigida por Edward Dmytryk y protagonizada por Gregory Peck y Diane Baker. En “Espejismo” Peck encarna a un físico cuya amnesia le impide saber los motivos por los cuales pretenden asesinarle, aunque todo está relacionado con asuntos atómicos, muy de moda en la época en la que se filmó esta película.

CINE LATINO

Pese a su excelente ubicación, actualmente se encuentra cerrado. La drástica e inoperante remodelación de la que fue objeto, fragmentándose la sala principal en 3 pequeñas, una en el lunetario y 2 en el anfiteatro, terminó con el concepto de gran palacio del cine y dio por resultado un caos. La ubicación de las pantallas y su relación con la isóptica, la función geométrica que se emplea en salas escénicas para calcular el incremento de altura entre filas de butacas para una correcta visibilidad, no era la más confortable para el espectador.Otro factor fue la mala administración que sufrió después de ser vendido por la ya quebrada Compañía Operadora de Teatros al grupo SABA que hoy opera los ECOCINEMAS. Nunca más abrirá sus puertas. Ahí se construirá la Torre Reforma 296 que es un proyecto para construir un rascacielos de 196 metros de altura. La iniciativa para levantar el edificio surge de Enrique Norten y su empresa Ten Arquitectos, mientras que la inversión de cerca de 100 millones de dólares la realizará la empresa Alsavisión. La enorme torre tendrá la función de departamentos de lujo, hotel, oficinas y centro comercial y se espera quede concluida a principios del año 2011, donde seguramente se incluirá, paradójicamente, un complejo de los llamados cineplex, con 12 pantallas como mínimo en una sola instalación.

CINE METROPOLITAN

CINE METROPOLITAN

Fue abierto en septiembre de 1943 con la película “Los miserables” dirigida por Fernando A. Rivero y basada en el libro del inmortal Victor Hugo. Con su destacada marquesina y su gran estilo arquitectónico, el Metropólitan era uno de los cines más lujosos y frecuentados. Alguien ha descrito la belleza del foyer del Metropólitan como de “simulacros versallescos”, eclécticos, sin duda.
En 1995 se inicio un proceso de revitalización, el cine fue concesionado a la empresa OCESA, la cual decidió intervenir para convertirlo en un centro de espectáculos de capacidad intermedia entre los grandes auditorios y las pequeñas salas de de conciertos, reinaugurándose el 18 de enero de 1996.
La obra de reutilización estuvo a cargo del arquitecto José de Arimatea Moyao López y su equipo, quienes respetaron en lo esencial las características originales y plantearon una serie de adaptaciones para su funcionamiento.
Uno de los cambios sufridos fue que se eliminó la marquesina original, la cual era parte distintiva del inmueble al representar el arte y estilo del México de los años 40. El anuncio bandera fue transformado y se le agregó una nueva tipografía que recordara la época del Art déco. Las taquillas originales actualmente sólo quedan como decoración. Exacta coincidencia con el nombre de este cine, ya que la estética Art Déco influyó en las artes cinematográficas de principios del siglo XX, un ejemplo de ello es el filme Metrópolis de 1927 de Fritz Lang, el cual cuenta con deslumbrantes escenografías inspiradas en la llamada Escuela de Chicago de arquitectura para las tomas de la ciudad, además de los decorados de la urbe subterránea. El robot, personaje en la película que es una metáfora de la mecanización de la humanidad, es considerado como una de las imágenes más reconocibles del Art Déco.
En la actualidad, el teatro-cine Metropólitan es utilizado como sede del estreno de películas de Hollywood de gran presupuesto, previa fastuosa alfombra roja, para lo que se cierra al tráfico vehicular la calle de Luis Moya y se instalan gradas para las fanáticos que, muy al estilo de la Meca del Cine, aplauden a las “estrellas” que desfilan frente a sus asombrados ojos. Muy reciente el caso cde la premire de la cinta mexicana “Arráncame la Vida”

CINE OPERA

Está ubicado en el número 9 de la calle Serapio Rendón, a un costado del ex convento de San Cosme y San Damián en la Colonia San Rafael. Fue construido de 1942 a 1949 bajo el proyecto del arquitecto Félix T. Nuncio. Tiene una capacidad aproximada de 3 600 butacas.

LA FACHADA DEL FASTUOSO CINE OPERA

En 1949 el periódico Excelsior lo describía su interior de: “candilería de bronce y cristal, muros de espejo y muebles de exquisita y refinada distinción… un cuento de hadas convertido en realidad, eso es el cine Ópera, construido a todo costo, con gran lujo y esplendor para orgullo y recreo del pueblo mexicano”.

En la actualidad aún puede observarse la gran fachada del Cine Opera que no deja dudas respecto a la intención de los arquitectos del momento respecto al papel que estos cosos del espectáculo debían tener en el paisaje de la ciudad. Pero eso es historia pasada, ahora en lugar del olor a palomitas de maíz y el bullicio en las taquillas, de sus puertas sólo emanan humedad y frío.

ELEGANTE INTERIOR DEL CINE OPERA

Aun puede verse un poco de la taquilla y de las grandes escaleras que daban a la sala-teatro principal la cual estaba adornada con inmensos candiles. Un gran edificio que encierra la historia cinematográfica de tres décadas en su interior.

Del fastuoso diseño arquitectónico de Félix T. Nuncio solo queda un halo de destrucción y abandono. Situado en la misma calle que el desaparecido cine Encanto, ni la memoria urbana, ni los habitantes de la ciudad de México, pueden comprender como se perdió éste palacio. ¿Quiénes fueron los criminales dueños que con su incuria confinaron al olvido a éste inmueble?. El cine Ópera fue inaugurado en 1949 con el estreno de una importantísima película “Una familia de tantas” dirigida por Alejandro Galindo.

CINE PALACIO

Entre los años 1920 y 1950 la Alameda Central se convirtió en el nuevo corazón urbano. En su entorno se construyeron importantes salas de cine. Es el caso del exótico Palacio Chino, vecino muy cercano del Real Cinema, el Del Prado, el Arcadia y el Metropólitan. La entrada y el vestíbulo principal del Palacio Chino se encontraban por la calle de Bucareli, a unos pasos de los edificios que albergan aún hoy a los diarios Excelsior y Universal. La entrada posterior situada en la pequeña calle de Iturbide número 21 se convirtió en la única, con gigantesca marquesina, a partir de ser vendido por el señor Carlos Amador

CINE PALACIO CHINO

Actualmente este cine pertenece a la cadena Cinemex comprada a su vez por MM Cinemas del Grupo Minero México. Del bellísimo decorado interior no quedan sino exangües vestigios y el nombre. Originalmente las paredes laterales de la sala albergaban una escenografía similar a un pueblo chino, incluidos los balcones, con su recargada estética. La gran sala fue dividida de manera forzada e irracional por Carlos Amador. La llegada de Cinemex y su alianza de 37 complejos le dió una mejor distribución arquitectónica de 12 pantallas y una mejor apariencia. El cine Palacio Chino es el que recaba mayores ingresos para la cadena a la que pertenece.

CINE ALAMEDA

El cine Alameda, fue diseñado y construido por los arquitectos Carlos Crombé y José Albarrán. Fue inaugurado el 14 de marzo de 1936. Localizado en la Avenida Juárez, muy cerca del Palacio de las Bellas Artes. Su sobria entrada no reflejaba la riqueza del decorado interior que se asemejaba a un típico pueblito mexicano. Muchos de los espectadores de la época aseguraban que se trataba de un copia de Taxco, Guerrero.

CINE ALAMEDA

El crítico de cine e historiador Gustavo García, en un artículo denominado “Adiós al Olimpia” lo confirma: “En la ciudad de México se podía optar por los recovecos coloniales de mosaicos de talavera, maderas labradas y herrerías sevillanas del Alameda (cuya decoración recreaba la plaza de Taxco)”.El Alameda tenía también como particularidad su techo pintado de azul, en el que se proyectaban estrellas y nubes que parecían desplazarse. La impresión que causaba este efecto entre el público era increíble. Desde sus inicios contó con aire acondicionado, lo que representaba un gran avance en materia de confort. En las fotos que acompañan a esta descripción se observa la marquesina que anuncia el estreno, en el año de 1946, de una de las mejores películas dirigidas por Emilio “el Indio” Fernández, “Enamorada”, protagonizada por María Félix y Pedro Armendáriz. Otro de los momentos históricos que vivió el cine Alameda sucedió dos años después de su inauguración. La crónica corre a cargo de Ricardo Pérez Monfort en un artículo denominado “El Reino de las tehuanas. Apuntes sobre la creación de un estereotipo femenino regional”:

INTERIOR DEL CINE ALAMEDA

“El 18 de marzo de 1938 se estrenó en el cine Alameda de la ciudad de México la película de Fernando de Fuentes “La Zandunga”. Aún cuando todo parece indicar que se trató de una coincidencia, no resulta raro que dicho estreno de cine folklorista y un tanto conservador, se llevara a cabo el mismo día en que el nacionalismo posrevolucionario marcara uno de sus principales hitos: la expropiación petrolera”. Para desgracia del legado cultural mexicano el cine Alameda fue cerrado en 1970 y demolido en 1985, el infausto año del sismo. La influencia de este recinto llega y resuena hasta nuestros días. Una muy importante compañía productora toma su nombre de de este cine denominándose “Alameda Films”

CINE OLIMPIA

Uno de los proyectos pioneros hacia lo que llegaría a ser el programa arquitectónico de los teatros cinemas de los años veinte fue el cine Olimpia cuya construcción original data de 1916 pero que se transforma a partir de 1919, inaugurándose el nuevo recinto el 10 de diciembre de 1921. Esta sala cinematográfica era parte del “Circuito Olimpia S.A., empresa que administraba una cadena de teatros y cines que para principios de los años veinte eran alrededor de 18. Pese a lo que este recinto representa para la historia de México fue desaparecido.

CINE OLIMPIA

Con el permiso del diario La Jornada, reproducimos en homocinéfilus.com una reseña del 24 de julio del 2002 que da cuenta de lo que justamente se describe como “un crimen cultural”. Incluimos además el fragmento de un artículo del afamado crítico de cine Gustavo García en torno a éste asunto:
El inmueble se suma a los numerosos malls que proliferan en la ciudad de México.
Desaparece el legendario cine Olimpia.
Caruso colocó la primera piedra y allí se presentaron Ana Pavlova, Carlos Chávez y Agustín Lara, entre otros.
Formó parte del paquete de 14 salas subastadas por el Fideliq en 2001.
POR ERICKA MONTAÑO GARFIAS.
Adiós al cine Olimpia. En unos meses el inmueble que albergaba al cine-teatro en la calle 16 de septiembre, en pleno Centro Histórico, se convertirá en un pabellón con más de 300 locales comerciales dedicados exclusivamente a la venta de equipos de computación. Continúa así, la desaparición de las grandes salas cinematográficas en la ciudad de México y la proliferación de los malls. El Olimpia formó parte del paquete de 14 salas que pertenecieron a la desaparecida Compañía Operadora de Teatros, que pasaron a la Federación por adeudos fiscales y fueron subastadas por el Fondo Liquidador de Instituciones y Organizaciones Auxiliares de Crédito (Fideliq). Los otros cines son: Latino, Cosmos, Villa Coapa, Lindavista, Mitla, Ariel y Hermanos Alva (éstos dos en un solo inmueble) Jalisco, Nacional, Pecime, Tepeyac y Tlatelolco, además del México y Variedades, en Puebla y Acapulco, respectivamente. Las 14 salas representan una superficie construida de más de 53 mil metros cuadrados.

El futuro de una tradición

En un comunicado del 25 de junio de 2001, Fideliq anunció la apertura de la licitación pública para los 14 inmuebles y subrayaba que ”no necesariamente deberán mantener el uso que tuvieron”.
El 19 de julio de ese año informó que sólo dos salas fueron compradas: Olimpia, en el Distrito Federal, y Variedades, en Acapulco, por 21 millones 938 mil pesos. En el comunicado de ese día se precisa que en la licitación ”se registró una amplia participación de grupos empresariales e inversionistas (…) Sin embargo, desalentados ante la incertidumbre asociada a los problemas generados en torno de la reciente enajenación del terreno donde se situaba el hotel Casino de la Selva, muchos de estos inversionistas (…) optaron por retirar temporalmente su propuesta”.
Las licencias otorgadas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Delegación Cuauhtémoc, indican que se autorizan las obras en el inmueble (con 2 mil 66 metros cuadrados de terreno) para la construcción de comercios, videobar, auditorio y salas de cine. Sin embargo, fuentes de la inmobiliaria Century 21, responsable de rentar los locales, indicaron que no se construirán el videobar, el auditorio ni mucho menos las salas de cine. Lo único que se ha respetado es la fachada.
En las dos primeras plantas habrá locales comerciales de seis, ocho y 10 metros cuadrados, mientras que en el tercer piso se ubicará un café Internet, una zona de fast food y un centro de exhibición permanente en el que grandes empresas mostrarán los adelantos en materia de computación. La renta de un local de 10 metros va de 8 mil a 10 mil pesos mensuales.

Un poco de historia

El cine-teatro Olimpia fue construido en el terreno que ocupaba la huerta del primer convento franciscano fundado en la ciudad de México en 1524. Con el paso de los siglos la huerta fue dividida en lotes en los que se edificaron casas y luego el hotel Jardín, que se convirtió en el cine Olimpia. El cine-teatro Olimpia fue construido en el terreno que ocupaba la huerta del primer convento franciscano fundado en la ciudad de México en 1524. Con el paso de los siglos la huerta fue dividida en lotes en los que se edificaron casas y luego el hotel Jardín, que se convirtió en el cine Olimpia. La obra estuvo a cargo del arquitecto Carlos Crombè, quien proyectó la Arena Coliseo y construyó, además, los cines Odeón, Alameda, Colonial y Cosmos, así como otras salas en provincia, de acuerdo con datos recopilados por Francisco H. Alfaro y Alejandro Ochoa, en su libro La república de los cines (Clío). El libro señala: ”A partir de una sala ubicada en la calle 16 de septiembre, la edificación del ‘gran teatro-cinema’, como lo anunciaron los medios en su momento, se inició el primero de noviembre de 1919. Enrico Caruso, el célebre tenor italiano, colocó la primera piedra”. La inauguración fue el 10 de diciembre de 1921 y su aforo era de 4 mil butacas. Tenía dos salones de baile, un fumador, dos vestíbulos y un órgano Wurlitzer. Se convirtió en importante centro cultural. En ese escenario se presentaron Ana Pavlova, quien ejecutó su coreografía El jarabe tapatío; Carlos Chávez, Agustín Lara y Manuel Esperón musicalizaron filmes de la época muda; Fernando de Fuentes fue gerente y ahí aprendió a hacer cine, recuerda el crítico Gustavo García. Algunas de las cintas estrenadas allí fueron El sheik, con Rodolfo Valentino, y El peregrino, con Charles Chaplin. Fue una de las primeras salas con sonido: se proyectó la primera película sonora: El cantante de jazz. Desde los altos del Olimpia la XEW inició transmisiones en 1930. En 1941 fue remodelado por Crombè, se mantuvo así hasta 1995, cuando fue fraccionado en varias salas y dejó de funcionar en 1999. Para Gustavo García, el Olimpia debió conservarse ”como un monumento nacional e instalarse allí el museo del cine mexicano. Su desaparición es un crimen cultural del que deben responder las autoridades de la ciudad”. Mientras, demos gracias a los filmes porno que mantienen con vida al cine Teresa.

Adiós al Olimpia

Por Gustavo García
Esto no lo detiene nadie: a la basura la historia, los espacios de encuentro social, la obra monumental de arquitectos como Francisco J. Serrano (los ya desaparecidos cines Isabel, Encanto, Palacio, Venus y el Teresa), Juan Sordo Madaleno (París y Ermita), Carlos Obregón Santacilia (el Prado, perdido en el terremoto de 85), Carlos Crombé (Olimpia, Odeón, Cosmos, Colonial y Alameda), entre muchos otros. Al montón de escombros la peligrosa memoria de cuando ser ciudadano era merecer esos palacios populares. ¿El futuro? La atomización del cineplex y la masa amontonada en tiendas de baratijas, para beneficio de un sistema que sabe especular con la miseria y, desde luego, salir ganando.

CINE TERESA

CINE TERESA5_editedDiseñado para agradar y para invitar a la gente a disfrutar de las películas y de su nterior, este cine fue diseñado por el arquitecto Francisco Serrano e inaugurado el 8 de junio de 1942 en la avenida San Juan De Letrán que Efraín Huerta definiera como “viva y venenosa”, con la proyección de “El hijo de la furia” dirigida por John Cromwell y protagonizada por Tyrone Power, Gene Tierney y George Sanders,
Con 3 mil 105 butacas acojinadas, el Teresa era “un cine dedicado a las damas metropolitanas” en donde se podía convivir con las esculturas que representaban a las nueve musas y a las tres gracias, las cuales, debido a un efecto de luz, podían volar sobre la pantalla.
Aunque cada sector de la ciudad solía tener su cine de barrio, en él Teresa se reunía gente de todos los alrededores de la ciudad, pues su atractiva marquesina invitaba al generoso vestíbulo que conducía a las grandes salas y después a media luz con la apertura del telón se adentraba a la magia del arte hecho imagen.
Joya del Art déco, el Cine Teresa funciona hoy y sobrevive gracias a las películas pornográficas que se proyectan ahi y aunque es considerado el cine para cintas de este género más grande, antiguo y lujoso del mundo, su popularidad se la debe a su historia y al respeto que se le ha dado a su aspecto original. En su fachada se leía su lema “Los mejores programas dobles de la ciudad”
CINE TERESA (2)Un periodista que se autonombra y firma como “Juana la Loca” describe otra parte de la historia del Teresa en un artículo denominado “Habitats en peligro: Los cines”:
“Entre las antiguas salas de cine que se convirtieron en video salas porno se encuentra el Cine Teresa construido en 1924 sobre San Juan de Letrán No. 109, hoy Eje Central Lázaro Cárdenas, el llamado “cine para señoritas” que reproducía todos los elementos del Art Déco, perdidos durante la remodelación sufrida hacia los años 30 con la ampliación de San Juan de Letrán. Fue casi demolido en su totalidad y reinaugurado en 1942 como actualmente lo conocemos. Es probable que esta reestructuración le salvo del sismo del 85. A tan sólo un año de construido el cine Teresa; Salvador Novo le dedicó a Antonio Dodero su poema Cine: “Amiga inmotivada del cine/ cuyos objetos de mano/ fueron culpables de nuestra amistad –como en la literatura castellana -/ porque cayeron junto a mi…”.
Hoy en día los ligues, fajes y cojes sin compromisos en ciertos cines son el pan de cada día; pero no siempre fue así, por ejemplo el poeta Elías Nandino comenta que se ligaba a sus chacales en los baños generales y de ahí los invitaba a comer y al cine para trabajarlos poco a poco: “En otra ocasión lo abracé en el cine. Como él no hizo nada tomé su brazo y lo puse INT CINE TERESAen mi cuello. Se separó un poco. – ¿Es necesario que te abrace? – Sí, pero fuerte –dije acercándome a su oído. Así lo fui domando…” Nandino también nos habla del cinito en Lecumberri que sería la delicia para las perversas de las ustedas: “Había días en que hacían funciones de cine en las que juntaban a toda la población del penal. Imagino que, mientras pasaban la película, en las butacas se organizaban una orgías espantosas porque invariablemente a los dos días de que habían ido al cine abundaban los presos con infecciones sexuales”
Abundando en el tema de la sexualidad y la sociología del cine, Jorge Ayala Blanco habla de lo importante de las desaparecidas salas de cine en la ciudad de México: “ Tenían un encanto bárbaro, eran tan grandes que podías perderte en ellos, incluso era de lo más normal ir a vivir al cine. Yo perdí mi virginidad en una de esas salas. Y es que la gente iba a hacer todo lo que quería. Había unos cines que estaban junto a la zona roja, a espaldas de las Vizcaínas, que era toda la zona de prostitución, y funcionaban como hotel de paso. Y lo siguen siendo los cines del circuito de la muerte, que en otras partes del mundo son de ligue gay”

CINETECA NACIONAL

LA CINETECA NACIONAL1_editedInaugurada el 17 de enero de 1974 con la película “El Compadre Mendoza” de Fernando de Fuentes, la Cineteca Nacional fue creada para rescatar, clasificar, restaurar, conservar y difundir la cinematografía representativa de México y el mundo.
Ubicaba dentro de los estudios Churubusco en Calzada de Tlalpan, este recinto estaba conformado por “el Salón Rojo” y “la sala Fernando de Fuentes”, donde se hacían proyecciones abiertas al público, librería, restaurante y algunas bóvedas de seguridad para el almacenamiento de filmes además de un taller de mantenimiento y reparación de películas.
En 1977 en el gobierno de José López portillo se creó la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía (RTC) como órgano gubernamental encargado de regular las acciones de estos tres medios, Margarita López Portillo, hermana del presidente, fue nombrada directora de dicha institución. Durante este sexenio la industria cinematográfica se desplomó gracias a la indiferencia de los funcionarios encargados de dicha labor, tal desinterés se coronó con el incendio del 24 de marzo que acabó con las instalaciones de la Cineteca Nacional.
El fuego consumió gran parte del material, como dibujos de Einsenstein, originales de Diego Rivera donados por “El Indio” Fernández, un programa original de El Perro Andaluz firmado por Buñuel, revistas, libros, guiones, gran parte de la fototeca y aproximadamente 6 mil cintas de las cuales no se conocen los títulos pues las llamas consumieron también el catálogo.
Horas después del incendio Margarita López Portillo visitó el lugar y dijo: “Yo sabía que esto iba a suceder… el archivo histórico del cine mexicano se ha perdido”, después se deslindó de responsabilidades y en octubre del mismo año lo que quedó de la Cineteca Nacional fue demolido.

REAL CINEMA

CINE REAL CINEMA1_editedFue inaugurado el 3 de febrero en 1950. En el original Real Cinema destacaba el contraste entre la sobria y racionalista fachada y la recargada y ecléctica marquesina. También perteneció al periodista, conductor y empresario Carlos Amador. Un tiempo respetó la estructura de una gran sala, que después convirtió en 2 el 17 de diciembre de 1992. La salida estructural fue fallida. Incómodo y con problemas de mezcla de audios de una sala a otra, el ensamble de las dos salas chocaba a la vista del espectador. El crítico de cine e historiador Gustavo García lo explica mejor “Vendrían acciones desesperadas y atroces: fragmentar las grandes salas sin medir el tiro de la pantalla ni la corrección isóptica, y sin controlar siquiera la acústica, aunque el ruido de una sala invadiera la contigua, a lo que se sumó la venta de tamales y hasta bebidas alcohólicas. Con ello sólo se fomentó la fauna nociva tradicional: cucarachas y ratas de dimensiones imponentes.” Experiencia similar a la que vivió el Palacio Chino. En la actualidad pertenece a la cadena Cinemex que luego de una racional remodelación y radical restauración puso a funcionar 12 cómodas salas con el mejor sonido estero dolby digital. Si bien la marquesina, en la foto que acompaña esta descripción, anuncia un documental sobre la obra del cómico de la era muda de Hollywood Harold Lloyd, estrenado en 1963 y a un costado se divisa el tardío estreno de la versión en cinemascope de “Ben Hur” dirigida en 1959 por William Wyler y protagonizada por Charlton Heston, el actual cine Real Cinema ha sido el lugar donde se han estrenado y recaudado cifras astronómicas dos importantes películas contemporáneas, una de Hollywood y otra mexicana. La versión de James Cameron para “Titanic” (1997) y “La Ley de Herodes” (1999), dirigida por Luis Estrada hijo.

CINE ROXY

CINE ROXY1_editedInaugurado el 21 de marzo de 1936. Era un cine “de primera” ubicado en la Ribera de San Cosme en la colonia Santa María la Ribera. Destacaba por su fachada Art déco y su perfil de escalonamiento, característico de aquél lenguaje de modernidad. Para los años de la foto, esa actualidad arquitectónica conceptual ya había sido rebasada por lo grisáceo y astroso del ambiente y del barrio. Estilo arquitectónico y nombre importados de las salas de cine de los Estados Unidos. En el Roxy, se proyectaban exclusivamente cintas de la Metro Goldwyn Meyer (MGM), dos películas por la cantidad de 1.50, con la oportunidad de la permanencia voluntaria. En todas las ciudades importantes del mundo existe una sala con éste nombre y la razón de ello lo explica la página de internet Cinema Treasures: “En la “Urbe de Hierro” al Roxy se le conocía como “La Catedral de la Motion Picture” por su creador Samuel ‘Roxy’ Rothafel. Roxy quien fue posiblemente el mayor showmen u “hombre espectáculo” de su tiempo, y construyó un teatro que sobrevivió a su propia leyenda. Con sus cerca de 6.000 asientos y múltiples balcones, el Roxy se convirtió en uno de los atractivos turísticos de la ciudad de Nueva York. En 1927 fue diseñado y erigido por el arquitecto WW Ahlschlager de Chicago. Lamentablemente, la disminución de la asistencia que se inició en la década de 1950 se extendió hasta los primeros años 60’s y el Roxy, a pesar cine roxy nyde numerosas protestas, fue demolido en 1961. Su legado e infuencia es casi tan impresionante como el propio teatro una vez lo fue. El nombre Roxy ha adornado cines, clubes nocturnos, restaurantes y una serie de otros establecimientos de todo el mundo, tratando de dar a sus clientes lo que el original Roxy proporcionaba a raudales: entretenimiento. Vale la pena agregar que Samuel “Roxy” Rothafel, personaje legendario, fue también responsable de la idea de construir más palacios cinematográficos en la ciudad los rascacielos y cuyos nombres definitivamente influyeron la cultura cinematográfica de la exhibición en todo el planeta. Lea usted sino: El Strand, el Rialto, el Rívoli, el Capitol y el Radio City Music Hall, entre otros. El fin del Roxy, obra cumbre del ingenio de Rothafel, significó el principio del fin para los miles de palacios de cine de todo Estados Unidos. Con su destrucción, la ciudad de Nueva York comenzó a destruir su pasado con el pretexto de la renovación urbana. No obstante, la ciudad, los palacios dedicados al cine y las películas, nunca volvieron a ser lo mismo.”

AREA DEL CINE ROXY Y OPERA

El afamado crítico de cine Jorge Ayala Blanco recuerda los antiguos palacios fílmicos ya desaparecidos: “Cuando comienzo a interesarme por la exhibición fílmica, me encuentro con que en el periódico moradito de los domingos, que era El Fígaro, había más de 200 salas de cine. Yo conocí todas las que estaban por los rumbos de la colonia San Rafael: el Roxy, el Rivoli, el Majéstic, el Cosmos, que se convirtió finalmente en Macrocosmos. Yo declararía todas las viejas salas patrimonio de la humanidad, sobre todo a uno de los cines que conforma el circuito de la muerte, el Teresa, que es maravilloso. Es una sala art decó única en el mundo”. Ni el Roxy de la ciudad de México ni otras salas importantes se salvaron de la picota. Fueron abandonadas primero y destruidas después. En una de las fotografías que ilustran este texto y que data de 1960, una elegante Gloria Swanson aparece de pie en medio de las ruinas de lo que fue el famoso cine Roxy, la gran mansión del cine en Manhattan que fue inaugurada con una película de la actriz

CINE TRANS LUX PRADO

CINE TRANSLUX PRADOSe inauguró el 21 de abril de 1947 con una capacidad de 800 butacas en la avenida Juárez No. 56 como parte del Hotel Del Prado, considerado el trasatlántico de la avenida Juárez por el lujo del lobby y sus habitaciones. Obra del reputado arquitecto Carlos Obregon Santacilia. Desaparecidos, el cine y el hotel, después del sismo de 1985. Su presencia fue muy significativa en el área de la Alameda al ser esa zona de la ciudad, durante muchos años, corazón cultural social y de espectáculos de la ciudad de México. Junto con el pequeño pero bien situado e importante cine Regis, con quien repetía el concepto de un hotel gigantesco e importante con restaurantes, centros nocturnos y cines propios, ambos desaparecieron y compartieron el mismo trágico fin con el temblor del 85.

CINE COSMOS

CINE COSMOS (2)En un principio fue pensado y diseñado por el arquitecto Carlos Crombé, pero después de su incendio antes de la inauguración en 1946, el proyecto pasó a manos del arquitecto Carlos Vergara y fue inaugurado en 1948. El cine Cosmos fue de los últimos que mantuvo la referencia a la herencia tipológica de los teatros al recurrir todavía a la separación en distintos niveles entre lunetario y anfiteatro.
Después sufrió, debido a sus dimensiones, una fragmentación-mutilación, convirtiéndolo a un cine de cinco aberrantes mini-salas, con isóptica y audio inWEB_HALCONES servibles, también cambió de nombre al de “Macro Cosmos” para después ser abandonado y cerrado. Famoso por sus matinés y por gozar de una ubicación privilegiada en la confluencia de la calzada México-Tacuba y Circuito Interior, antes Melchor Ocampo el cine Cosmos fue mudo testigo de la matanza estudiantil del “jueves de corpus”, el 10 de junio de 1971 y perpetrada por los infames “Halcones”. En la foto que acompaña a esta crónica, un “halcón” corriendo con uno de los famosos “kendos” y atrás la fachada del cine Cosmos

CINE DIANA

CINE DIANAUbicado en el Paseo de la Reforma No. 423, fue diseñado por el arquitecto Leopoldo Gout e inaugurado en Mayo de 1962. Presentaba una solución donde privó el criterio de rentabilidad: es parte de un pequeño conjunto que aun hoy cuenta con un restaurante, una librería, una tienda de ropa, así como otros locales comerciales y un estacionamiento, avance arquitectónico del que carecen los cines anteriores al Diana. En su interior, cuenta con una escultura denominada el “Mural de Hierro” del artista Manuel Felguérez que en 1961 fue inaugurada y considerada como el primer mural de arte abstracto mexicano que rendía un homenaje al cine. La obra se encuentra a todo lo largo del vestíbulo superior. Originalmente los espacios del cine Diana eran y siguen siendo de gran sencillez, de acuerdo con los cánones funcionalistas. Lo que cambió radicalmente fue la estructura de la sala principal de proyección. La original tenía una capacidad para 1950 personas. La cadena Organización Ramírez, hoy Cinepolis compró el cine a la quebrada paraestatal Compañía Operadora de Teatros y seccionó la sala principal convirtiéndola en cinco salas muy bien distribuidas más dos pequeñas salitas traseras. El cine Diana goza de una gran afluencia debido a que es el único complejo cinematográfico que, situado sobre la avenida Reforma ha sobrevivido a la picota y al desinterés. Al diablo con la ciudad como memoria, patrimonio artístico y espacio de convivencia humana; al Paseo de la Reforma se le eliminaron las espléndidas mansiones porfirianas, primero y, ahora, su circuito de cines, de seis que tenía sólo sobrevive él Diana.

CINE GRANT

CINEMATOGRAFO GRANAT

Jacobo Granat fue uno de los empresarios más importantes en los inicios del siglo XX. Fue propietario el circuito Olimpia llegando a contar con más de 25 salas y fue dueño del salón Granat, ubicado en la plaza de San Miguel, entre Pino Suarez y San Miguel (hoy Izazaga). Fue de las primeras salas construidas en 1918 para la proyección cinematográfica.
Este salón se mantuvo en este lugar hasta la década de los sesenta, pero cambió su nombre en 1921 por el de Rialto. Aunque el nombre de Granat, permaneció en otro cine construido en Peralvillo en 1923. En la revista “Lux” se definen las características de este emporio fílmico “ la apertura del Cinema Olimpia en 1921, en el centro de la ciudad, perteneciente al mismo Circuito Granat, Cinema que tenía cupo para 4000 espectadores. Pude haber citado el Cine Rívoli o el Cine Majestic en Santa María; el Briseño, el Capitolio o el Odeón en la Guerrero; el Lux en San Rafael. El hecho era que el cine se había convertido en un auténtico espectáculo de masas.”

CINE ISABEL

CINE ISABELEste cine substituyó al antiguo salón La Redonda en 1925. El cine Isabel se encontraba en Santa María la Redonda número 80, enfrente de la hoy popular plaza Garibaldi.
Su arquitectura era sobria: pilastras estiradas, arcos rebajados, cornisas y remates. La marquesina, aunque ya presente, es la estructura volada que protegía la entrada, y en la que se inscribía el nombre del cine.
Las películas exhibidas, se anunciaban por medio de láminas colgadas en la marquesina.

CINE LAS AMERICAS

CINE LAS AMERICASEl cine Las Américas forma parte de un conjunto arquitectónico diseñado por el arquitecto José Villagrán García e inaugurado el 29 de Octubre de 1971. En él se sintetizaron las ideas comerciales de los conjuntos urbanos en un muy mal estilo estadounidense, que incluía la sala cinematográfica, comercios y oficinas, así como el estacionamiento propio. El cine Las Américas, cuyo nombre se basa en la idea del panamericanismo fue cerrado a causa de los malos manejos y la quiebra de COTSA. Con la desincorporación de la Compañía Operadora de Teatros, el país se vio, en calidad de cadáveres arquitectónicos, con los viejos palacios cinematográficos, y sin una sola propuesta de conservación, restauración o nuevo uso, justo uando surgía una nueva generación de masas cinéfilas (dos millones y cuarto de espectadores para El crimen del padre Amaro en sus primeros diez días, por ejemplo). Ahora, como en muchos casos de cines abandonados, se ha convertido en una plaza comercial gay de múltiples locales, salida obtusa al problema del comercio ambulante que, paradójicamente rodea al conjunto.

ACTUAL CINE ERMITA

INT CINE ERMITARealizado por el arquitecto Juan Sordo en la zona de Tacubaya. Inaugurado en 1950. El cine Ermita se planteó un arquitectura sobria y funcionalista con una interesante solución de foyer, con balcón hacia una doble altura y que también se abre visualmente hacia la calle, a través de un ventanal continuo. Sin duda su nombre y lo radicalmente distinto de su estilo arquitectónico se debe a la cercanía, prácticamente a la siguiente cuadra, y a la influencia del conjunto arquitectónico que alberga al cine Hipódromo antes conocido como Ermita. La historia se remonta mucho tiempo atrás y está plagada de significados. Alrededor de 1838, donde hoy se encuentra el cine Hipódromo, estuvo una afamada pastelería que regenteaba su dueño, monsieur Remantel. Éste irascible francés un día se quejó con su cónsul de que le habían robado nada menos que sesenta mil pesos en su confitería. Con este hecho, el santo varón provocó, ni más ni menos que la famosa “Guerra de los Pasteles”. El edificio Ermita forma parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad de México constituye una de las obras más importantes de comienzo del siglo XX por su desempeño plástico y por su integración espacial diseñada por el arquitecto Juan Segura en 1929, sin dejar de señalar que se utilizaron materiales y tecnologías innovadoras que le otorgaron una estética nueva y expresiva contraria a las realizadas en aquella época.

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CINE MEXICO

CINE MEXICO (2)Inaugurado el 12 de septiembre de 1947 en la antigua calzada de La Piedad (hoy Cuauhtémoc). El edificio tenía una fachada de 7 niveles y el vestíbulo se dividía simétricamente para dar pie a sendas escaleras que llevaban al foyer. Junto con el cine Florida, en la calle de Peña y Peña número 14, con sus casi 6 mil butacas que se anunciaba como el “más grande del mundo”, también ya desaparecido, era uno de los de mayor capacidad en la ciudad de México. Fue uno de los primeros cines en el país en el que sus salas contaban con pantalla estilo Cinemascope, el sistema cinematográfico que toma las imágenes comprimidas CINE MEXICOy alargadas para que, al proyectarlas sobre una pantalla panorámica, den la sensación de una perspectiva más amplia. El Cinemascope fue un atractivo tecnológico pasajero, que se usó hasta 1953, que se convirtió en la respuesta de la industria del cine al miedo de perder espectadores a causa de la llegada de la televisión.
La solución racionalista del edificio que albergaba al cine México era una clara muestra del estilo donde el cine pierde su presencia urbana, detrás de un edificio de servicios.
Antes de su demolición, el espacio fue utilizado como un rodeo. Ahora se ha construido un multifamiliar que, inconsciente resquicio a la nostalgia, lleva por nombre el de “Cine México”.

CINE ODEON

CINE ODEONInaugurado en 1922 en la calle de Mosqueta número 29, donde originalmente se encontraba el Teatro Apolo, refleja una clara influencia del Palacio de las Bellas Artes, como del academicismo imperante todavía en esos años. El cine Odeón fue construido por el arquitecto Carlos Crombé a quien también se debe el diseño y la construcción de otros palacios cinematográficos de la ciudad de México como el Olimpia, Cosmos, Colonial y Alameda.
En los extremos de la fachada del cine Odeón se apreciaban las salidas de emergencia, fruto de las reglamentaciones de época.
Las dimensiones del volumen arquitectónico de los cines se acrecentaban y, por lo mismo, comenzaban a resaltar y contrastar con el paisaje de la ciudad.
Sin duda el origen del nombre Odeón está relacionado a los “nickelodeons”. El nombre de “nickelodeon” fue acuñado por Harry Davis y John P. Harris, quienes abrieron un pequeño local con ese nombre en la calle Smithfield en Pittsburgh, Pennsylvania el 19 de junio de 1905. Aunque el suyo no fue el primer negocio en el mundo, especializado en la presentación de películas, Davis y Harris encontraron un gran éxito al darle un eficaz nombre mercadológico donde se exhibían 105 películas simultáneamente. Este modelo pronto fue imitado por cientos de empresarios ambiciosos, como era el nombre del lugar en sí. Cabe explicar que las mas de 100 películas exhibiéndose en un solo local, se refiere a los 105 quinetoscopios inventados por el “mago de Menlo Park”, Thomas Alva Edison y que exhibían una película para una sola persona por vez. Edison también descubrió el cine y el principio de la persistencia retiniana, pero no lo inventó para ser mostrado de una manera “social y colectiva”, como si lo hicieron los Hermanos Lumiere. El quinetoscopio era una caja, con un visor, que albergaba una cinta de celuloide, montada en una banda sinfín. El espectador debía depositar un nickel, 5 centavos de dólar, para poder ver las “películas”.
Louis B. Mayer en sus inicios como empresario, incluso antes de convertirse en el dueño de la MGM, entra en el negocio de los “nickelodeons” cuando la fiebre por este tipo de diversión empezaba a crecer en el gusto del público. Mayer transformó el “Teatro Gema” en Haverhill, Massachusetts, convirtiéndolo en un nickelodeon que abrió sus puertas en 1907 como el “Orpheum Theater”, y anunció que sería “el hogar de refinado entretenimiento dedicado a los Hermanos Miles con imágenes en movimiento que animaban e ilustraban sus canciones”.
La moda de los nickelodeons disminuyó cuando las ciudades crecieron y surgieron grandes y cómodos cines, lo que, con los altos ingresos de taquilla, consolidó la industria del entretenimiento.
Antes por supuesto en la arquitectura clásica, se denomina Odeón al edificio teatral que se utilizaba en la antigua Grecia y posteriormente en la Roma clásica para los acontecimientos musicales, que podían consistir tanto en las propias representaciones musicales como para canto y poesía.

CINE ORFEON

CINE ORFEONInaugurado el 29 de Junio de 1938 en la calle de Luis Moya números 36, 38 y 40, el cine Orfeón fue proyectado por la firma Jonh & Drew Eberson .
El Orfeón fue uno de los ejemplos de la sala cinematográfica de la ciudad de México que conjuga arquitectura y simbolismos, fiel reflejo de la modernidad y el progreso.
La sala del Orfeón en 1938 estaba constituida por el lunetario, el palco, la galería, que el grueso del público denominaba gayola y que cuyo costo de entrada era significativamente menor, que en conjunto permitían recibir hasta seis mil espectadores; en su momento fue el más grande de México.
En la década de los cuarentas existían los cines conocidos como “de primera” (el Alameda, el Orfeón, el Metropólitan y el Palacio Chino) a los cuales se tenía que ir vestido de manera formal y donde se proyectaban exclusivamente estrenos nacionales y norteamericanos.
Las funciones comenzaban a las 4 de la tarde, el costo de entrada era de 4.00, las butacas estaban acojinadas y todos los jueves cambiaba la cartelera; en cada uno de estos cines se presentaban diferentes películas con intermedio y todas acompañadas de los noticieros filmados que informaban sobre los acontecimientos más recientes de la Segunda Guerra Mundial.
Destaca la popularidad que tenía el Orfeón como centro de actividad social, por las grandes filas que se hacían para ingresar a él. Formaba parte de este conjunto de salas de cine que se construyeron alrededor de la Alameda Central. Hasta hace poco sirvió como sala de teatro. La empresa Ocesa realizó el trabajo de recuperación urbano-arquitectónica del cine Orfeón. Sin duda ha corrido con mejor suerte que un cine localizado en la misma calle, el Cólon, que primero fue fragmentado en 2 salas llamadas Alfa y Omega que poco después fueron demolidas.

CINE PASEO

CINE PASEOInaugurado el 24 de Enero de 1958.  Fue una propuesta alternativa porm la sencillez de sus líneas de y sus acabados. Conjunto con edificio en altura para oficinas, planta baja comercial, sala cinematográfica y estacionamiento.
Proyecto desarrollado por al arquitecto José Villagrán García, donde el programa de necesidades se ha desarrollado a tal grado que los servicios de estacionamiento, restaurante y demás, conviven de una manera integral.

CINE PRINCESA

CINE PRINCESAFue inaugurado el 6 de noviembre de de 1943. Estaba ubicado en la avenida San Juan de Letrán, en el número 50. Desapareció para dejar lugar a una plaza comercial en el actual Eje central Lázaro Cárdenas. Gustavo García, crítico de cine e historiador protesta, con justa razón, por la destrucción de las tradicionales salas de cine del Centro Histórico y su conversión en locales comerciales “Esto no lo detiene nadie: a la basura la historia, los espacios de encuentro social, la obra monumental de arquitectos como Francisco J. Serrano (los ya desaparecidos cines Isabel, Encanto, Palacio, Venus y el Teresa), Juan Sordo Madaleno (París y Ermita), Carlos Obregón Santacilia (el Del Prado, perdido en el terremoto de 85), Carlos Crombé (Olimpia, Odeón, Cosmos, Colonial y Alameda), entre muchos otros. Al montón de escombros la peligrosa memoria de cuando ser ciudadano era merecer esos palacios populares. ¿El futuro? La atomización del cineplex y la masa amontonada en tiendas de baratijas, para beneficio de un sistema que sabe especular con la miseria y, desde luego, salir ganando.”

CINE ROBLE

CINE ROBLE 3Inaugurado el 3 de mayo de 1950, fue uno de los cines más espectaculares y elegantes con los que contó la ciudad.

En este cine, con tres pisos de galería, algo insólito en verdad, único de esta especie en México, se celebraban a todo lujo las primeras Muestras Internacionales de Cine, verdaderos sucesos culturales en las décadas de los sesentas y setentas. El selecto público invitado asistía de smoking a las funciones. También se estrenaron películas como La isla de los hombres solos de 1973.

CINE ROBLE (2)Gustavo García, crítico de cine, describe así el interior del Roble: “y en camino de hundirse en los fastos neoclásicos del Roble, con sus esculturas de yeso, sus nichos con vidrio biselado, aquellos cupidos para los bebederos y sus salones fumadores”

El Roble, se cerró cuando resultó dañado por un sismo en 1979. Tuvo una lenta agonía. Quince años después fue demolido junto con el edificio de oficinas con fachada al Paseo de la Reforma.

Al diablo con la ciudad como memoria, patrimonio artístico y espacio de convivencia humana; al Paseo de la Reforma se le eliminaron las espléndidas mansiones porfirianas, primero y, ahora, su circuito de cines (de seis que tenía sólo sobrevive el Diana).

CINELANDIA

CINELANDIA (2)Inaugurado el 4 de enero de 1935. Fue una sala dedicada al cine infantil. Su ingreso era por el edificio Rule, en San Juan de Letrán número 6.
Como se puede apreciar en la marquesina, había funciones de 11de la mañana a 11 de la noche, doce horas diarias de pura diversión. Hoy solo quedan ruinas de lo que fueron el cine, el edificio Rule y el atrio de San Francisco.
La columnista Azul del Olmo, en un artículo llamado “El cine en el tiempo” narra la experiencia de asistir al Cinelandia: “En la década de los 40 la experiencia de ir al cine era todo un evento para el que los asistentes se vestían de manera formal. Los adultos llevaban a los niños a ver caricaturas por un lapso de dos horas en cines como el Savoy, Cinelandia y el Cine Avenida estos dos últimos se encontraban en la avenida San Juan de Letrán donde tenían la posibilidad de quedarse y volverlas a ver, en lo que se llamaba permanencia voluntaria. La entrada para los niños costaba aproximadamente 1.25, siendo un poco más cara para los adultos, pero además de las caricaturas tanto los grandes como los chicos podían disfrutar eries extranjeras como El Gordo y El Flaco, Las Aventuras de Flash Gordon y Los Tres Chiflados, mismas que después se transmitieron por televisión”

CINE REGIS

CINE REGIS (3)Construido en una parte del elegante Hotel Regis, en cuyos vapores, rezaba la leyenda urbana, se decidía la vida política de México, en la avenida Juárez número 77. Fue inaugurado en 1924 y fue uno de los más selectos de la época, ya que las personas que a él asistían eran de clase alta y sus estrenos eran verdaderos acontecimientos sociales.
El acceso era de pequeñas dimensiones; resaltaba su marquesina la cual era un referente urbano, el cual se transformaba constantemente por los anuncios, diseñados de acuerdo con las tenencias estilísticas en boga.
El anecdotario popular reseña que en la cafetería del hotel Regis, aledaña a la sala de cine, “despachaba” Emilio Fernández. En las mesas de este restaurante CINE REGIS“El Indio” escribió los guiones de sus películas más importantes y se reunía con el fotógrafo Gabriel Figueroa y con el guionista Mauricio Magdaleno para darle vida al único genero auténticamente mexicano, “el nacionalista”.
Al sucumbir ante los embates del terremoto de 1985 al igual que el inmenso hotel que lo albergaba no sólo se destruyó un legendario inmueble, sino que el terremoto también desapareció los lugares donde se tejieron cientos de historias ligadas al cine mexicano. Actualmente el terreno donde se encontraban el hotel y el cine Regis están ocupados por la Plaza de la Solidaridad.

CINEMA LA RAZA

CINE LA RAZA“Hollywood, La Raza y varios más” es una frase publicitaria que se quedó grabada en el inconsciente popular. Con ella terminaban los anuncios de radio que promocionaban una película destacando su exhibición en 2 cines situados en la zona norte de la ciudad de México, carente de opciones culturales a diferencia del eufemísticamente llamado “Cultisur”.
El Cinema La Raza fue inaugurado el 26 de Mayo de 1972 con un frontispicio muy similar al del cine Diana y bajo el concepto de la modernidad setentera, las pantalla Panavisión 70 mm y un concepto mas actual que, por supuesto, se oponía a la estética de los cines viejos. En la imagen podemos ver que en la marquesina se anunciaba el estreno de la cinta La Guerra de las Galaxias, que tuvo lugar el viernes 23 de diciembre de 1977. Pese a ser, o quizá por ello, una de las pocas opciones de entretenimiento al norte de la ciudad, con una zona industrial aledaña al cine, una película como La Guerra de las Galaxias duro años enteros en cartelera. La astronómicos ingresos en taquilla y la legión de espectadores que nacieron con esta saga, son ya parte importante de la historia del cine actual.

CINE INSURGENTES

CINE INSURGENTES_Ubicado en Insurgentes y Génova y con 2 578 butacas, fue inaugurado el 12 de Noviembre de 1941. Perteneciente a uno de los corredores urbanos más importantes de esa época, que comunicaba a Izazaga y Fray Servando Teresa de Mier con el poniente a través de la avenida Chapultepec. La fotografía muestra una torre ya desaparecida por alguna zafia remodelación, que era parte fundamental de la fachada original del cine. El énfasis del volumen a partir de la torre debió distinguirlo como referente urbano. La modernidad alcanzó a esta sala cuando en septiembre de 1969 la línea 1 del metro convirtió a la Glorieta Insurgentes en un monolito arquitectónico dispar, chato, amorfo y mudo testigo de los encuentros entre las llamadas “tribus urbanas” con un cine que antes de su inefable cierre actual estrenaba sólo películas mexicanas de muy mala calidad. El tipo de cintas que terminaron por no reflejar a la sociedad mexicana y CINE INSURGENTES 1alejar al poco público que le era fiel al séptimo arte mexicano.

CINE LINDAVISTA

CINE LINDAVISTABajo el proyecto del arquitecto norteamericano Charles Lee y con la idea de que “el espectáculo comienza desde la calle”, este cine fue Inaugurado el 25 de diciembre de 1942 y por su cercanía a la Basílica de Guadalupe, albergó la posibilidad de llevar el nombre de Tepeyac, sin embargo fue sustituido por el de Lindavista.
Construido como un esquema tradicional de monasterio, este monumento cinematográfico del norte de la ciudad, aprovechó su ubicación en una esquina, para que, mediante una gran torre, se levantara un tipo de faro urbano, el cual se elevaba sobre una rotonda-marquesina que en la parte baja tenía la taquilla y que en su conjunto integraban la enorme puerta de ingreso a un espacio abierto.
La propuesta arquitectónica del cine Lindavista era de características sencillas en su composición y saturada en detalles neocoloniales, casi barrocos que hacían remembranza a los templos católicos del virreinato. La puerta de ingreso a la sala estaba definida por un gran arco y dos volúmenes a manera de cúpulas que conformaban la gran fachada.
Dentro de la sala reinaba un ambiente regionalista pues en sus costados había murales que representaban parejas con trajes típicos de diversos estados y en posición de bailes, además tenía un lunetario de isóptica continua con 1, 310 butacas que en conjunto generaba una atmosfera festiva nacionalista.
El cine Lindavista tuvo el apoyo del benefactor de la época, “Gildrer” quién en su inauguración escribió: “lo hicimos con el propósito de dar cumplimiento a los anhelos del distinguido y culto público de esta capital y con el deseo de cooperar en el desarrollo de la industria cinematográfica de México. Creo que todos mis esfuerzos y sacrificios puestos al servicio de esos anhelos, han quedado compensados… (con los cines)… que de ahora en adelante constituirán un positivo motivo de orgullo para México.
En los años setenta, sufrió un cambio importante pues fue convertido en centro exclusivo para cine infantil, para ello se cambiaron los decorados del interior por caricaturas del mundo animal y se pintó la torre como si fuera otra más del mundo de Disney, sin embargo poco duró el nuevo proyecto y a causa de la crisis de exhibición, los nuevos esquemas de proyección y comercialización y demás problemas, el cine fue cerrado y poco tiempo después abandonado.
Once salas de COTSA fueron puestas en subasta por el Fondo Liquidador de Instituciones y Organizaciones Auxiliares de Crédito, y el gobierno de Rosario Robles adquirió tres, Futurama, Bella Época y París; tres años después, son papas calientes para las que no existe un destino preciso. Mientras tanto, al Lindavista, obra del notable arquitecto Charles Lee, lo volvieron recinto religioso.
Actualmente este recinto ha perdido la torre que tanto lo caracterizó y ha sido designado para ser el Santuario de San Juan Diego luego de la bendición hecha por el papa Juan Pablo II y aunque los trabajos de construcción se iniciaron y se contempla conservar en su mayoría el antiguo edificio, como forma de respeto, hoy en día permanece desolado.

CINE COLOSO

CINE COLOSOEl cine Coloso abrió sus puertas el 9 de Diciembre de 1938. Su construcción fue ordenada por los hermanos Granat, quienes también se encargaron de su operación. Los Granat eran bien conocidos en el mundo de la exhibición de películas en México. El Coloso, se encontraba localizado en la entonces llamada Calzada del Niño Perdido número 46, Eje Central Lázaro Cárdenas, en la colonia de los Doctores, donde actualmente se encuentran unos juegos mecánicos.
Los jueves cambiaba la cartelera, las cintas que habían sido estrenos se rotaban en cines que tenían un menor costo (3.00 por dos películas, una nacional y una extranjera) y una menor categoría como el cine Teresa y el cine Coloso, hasta llegar a los cines conocido como “piojito”. Los cines “piojito” (el Mundial, el Politeama, el Goya y el Rialto) se caracterizaban por su bajo precio: tres cintas por 1.25 en luneta y anfiteatro donde las butacas eran de madera y 50 centavos en galería o gayola, en donde la gente se podía sentar en grandes y largas bancas. Las dulcerías de los cines de esta época no eran como las conocemos ahora, sin embargo dentro de las salas se paseaban los famosos paleteros ofreciendo al espectador sus productos, como los famosos muéganos, mientras se proyectaba la cinta.
El cine Coloso fue cerrado en 1970. Poco después el inmueble fue usado como tienda para finalmente ser demolido.

AGRADECIMIENTO

PORTADA DEL LIBROEste espacio dedicado a la nostalgia es posible gracias a la generosidad y a la bondad de dos arquitectos que se dieron a la tarea de rescatar para la memoria colectiva la historia de los grandes palacios cinematográficos que desaparecieron de la faz de la ciudad de México en el libro “ESPACIOS DISTANTES… AUN VIVOS. Las salas cinematográficas de la ciudad de México”. Autores Francisco Haroldo Alfaro Salazar y Alejandro Ochoa Vega. Les rendimos nuestra más sincera admiración por esta obra que nos preserva, al menos en el papel, lo que como sociedad civil, debimos defender sin ninguna concesión y hasta incluso con una actitud intransigente.

  • Claudia

    Me encantó. Me remonte al “Cine Teresa y otros más….” Y el glamour, la etiqueta y sobre todo a la Muestra Intenacional en el Latino. Gracias

  • Obed

    Me gustó mucho el reportaje, no tenia ides que hubieran existido tantas salas, yo solo conocí el Teresa hace muchos años, el Palacio chino antes de cinemex. Pero es bueno saber esta parte de la historia.
    Gracias por la información

  • http://www.vimeo.com/user447294 DDLM’s

    excelente artículo, veré cuantos de estos cines puedo grabar. ya he grabado el cine ópera.

    Diego.

  • alejandro

    te felicitamos es un excelente trabajo como todo lo que tu haces mijito es un articulo que los jovenes pueden conocer e informarse

  • Gilberto Linares

    Excelente trabajo de investigación sobre los cines que hicieron época y cultura en la Ciudad de México… Especial recuerdo personal por al cine Chapultepec y la sala Metropolitan donde de niño quedé impresionado por el tamaño de la pantalla y la comodidad de las butacas… Se extrañan esas salas, por muy cómodas que sean las actuales y con tanta tecnología, que por cierto muchas salas dejan mucho que desear ya que desde la imagen proyectada carece de la calidad de antaño, se ven borrosas y blanquiscas.

  • 2261

    me gtustaria saber mas hacerca de la historia de los cines pornograficos ya que en este momento realizo una maestria, pero la verdad no encuentro informacion sobre la historia del cine Savoy, Venus y Rio que tambien son pornograficos, espero tengas algo y lo puedas mandar, de antemano muchas gracias.

  • Tannya Aragon

    Qué buen artículo mi Fer. Como siempre es un gustazo leerte. Muchas felicidades!!!!

  • http://peur huichol

    Es un buen trabajo de la arquitectura ya que es util para ver el estilo y caracteristicas que se empleaba en esos tiempos y recordar los antiguos cines que an desaparecido con el tiempo.

  • Pingback: Cine Ópera del total abandono y destrucción a centro cultural detonador | | Cine3.comCine3.com

  • francisco

    hola!!!!
    podrias poner fotos o informacion de los cines VICTORIA —1942 en jesus carranza # 29 mexico d.f.
    CINE COMONFORT  en la calle de comonfort # 70 mexico d.f. en 1957
    gracias de antemano.

    • Fernando Bañuelos

      CLARO, CON TODO GUSTO

  • Notacahc

    Gracias por estos bellos recuerdos mi pedre fue cacaro de muchos. De estos cines yo creci el cine. Alfa . Omega y hoy con tristeza veo un mugre estacionamiento todo esto son 50 anos de. Mi vida. Saludos. EA

  • http://www.facebook.com/Alizeta Alicia Vázquez

    No se ven todas las imagenes :(

  • Mario Romero

    Es muy agradable el recordar los antiguos cines de Mexico ya que tuve la oportunidad de conocer muchos de ellos aunque faltan muchos y uno muy olvidado el cine avenida que se hallaba casi enfrente de la torre Latinoamericana
    Saludos

  • Mario Romero

    CINE INTERNACIONAL, CINE CONTINENTAL, CINE BUCARELI,CINE ESCANDON?,CINE TACUBAYA,CINE CARTAGENA, JALISCO CINE FLORIDA Y OTROS QUE YA NO RECUERDO

  • Paulina

    Muchas gracias!!! Tu públicación me ayudado mucho para mi nvestigación de sobre la colonia Lindavista

    • Fernando Bañuelos

      Paulina:

      Eso nos da mucho gusto

      Saludos

  • TETO

    FELICITACIONES POR EL TEXTO HISTORICO, QUE TIEMPOS AQUELLOS, YO TUVE LA OPORTUNIDAD DE ENTRAR A VARIOS DE ELLOS A PESAR DE VIVIR EN ZITACUARO, NO PERDIA LA OPRTUNIDAD DE VISITARLOS, EL MAS BELLO PARA MI FUE EL PALACIO CHINO.